Por fin. Cuatro días después de escribir mi última entrada, ya iba siendo hora de actualizar el blog. Muchas cosas han pasado desde la última vez. Vayamos por partes.
Lo primero de todo, el concierto que iba a dar en La Bañeza, junto a Coyotte y Envoy. Cancelado, en palabras del organizador. Aplazado, en las mías, dado que el mismo organizador (esto es, Jaure) aseguró que iba a organizar uno próximamente y en el cual tanto Envoy como yo íbamos a estar invitados a cantar (curiosa la omisión de Coyotte, todos entienden que el tándem RSC va unido aunque haga proyectos por separado). Así que, fieles seguidores de nuestra música, sepan que iremos a cantar tarde o temprano a esa localidad.
Lo siguiente: La tristeza. La tristeza de tener que hacer extensiva la entrada anterior a otro amigo. Él sabe que en cualquier otra circunstancia, volvería a escribir algún texto similar. Sinceramente, no es que me importe menos que la otra persona afectada, pero no creo que tenga las fuerzas suficientes para volver a hablar sobre un tema tan doloroso. Luis, Inés, sabéis que siempre estaremos ahí cuando lo necesitéis.
Pasando a temas más alegres y más morbosos: Cheske Fernández.
Para quien no lo sepa, este personaje es un "rapero" al que yo personalmente tacho de "pseudogangsta" (literalmente: falso gangsta). Este calificativo viene a expresar a aquellas personas que hacen rap gangsta (rap al estilo mafia, que trata una temática variada sobre prostitución, narcotráfico, contrabando, tráfico de armas, violencia en barrios marginales y demás temas relacionados con los mismos), pero sin estar inmerso en ese mundo de tratos ilegales. Obviamente, este tipo de personajes no merecen el más mísero aprecio musicalmente, dado que faltan el respeto a un movimiento creado para lanzar una crítica social, y que tiene como una de las premisas principales el slogan "Keep it real" (Mantenlo real).
El tal Cheske Fernández, alguien al que yo conozco personalmente, reconozco que no es una mala persona, incluso puede caer simpático, pero vive en su mundo paralelo de actividades ilícitas. Un servidor lanzó en verano un tema criticando sus creencias. Desde entonces, y dada la polémica que causó, varios artistas leoneses han realizado o planean realizar temas del mismo estilo (acuñado como "Antihustla" por Envoy) criticando a este tipo de ideas que presenta no solo Cheske, si no todo ese colectivo.
Y ahora, la parte que quería contar.
El domingo, nos encontrábamos un grupo entre los que estábamos Envoy, yo mismo, Cheske Fernández y Layen (amigo tanto mío como de Cheske), improvisando en un local que se prepara a tal efecto. En un momento concreto, Envoy criticó a Cheske por su temática y sus letras con tal ferocidad que yo, el primero en criticarle, tuve que salir en defensa suya. Envoy, reconociendo que se había pasado, pidió perdón a Cheske. Unos minutos después, Cheske arremetió contra Envoy. En ese momento, se abrió la veda. Envoy y yo devolvimos este ataque e incluso Layen, amigo suyo, le dedicó alguna perla. Critiqué a mi amigo cuando hizo mal, era obvio que iba a criticar a un "enemigo". Ninguno de los dos ataques tenía cabida. Hay momentos en que alguien con dos dedos de frente hubiera parado para evitar la avalancha que se le venía encima. Cheske demostró que no los tiene. Una pena, es un buen chaval pero las drogas y sus ideas están haciendo que poco a poco esté perdiendo amistades racionales y conservando amigos sin cerebro como Climax pro (otro rapero pseudogangsta) y Courel. Me encantaría quedarme a solas con el bocazas de Courel, a ver si es tan atrevido en persona como por redes sociales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario